Si tuviéramos que elegir una bebida que represente la historia del continente Americano, esta sin duda sería EL RON. Un elixir que atravesó mares enteros y pasó por muchos procesos para convertirse en la mezcla perfecta de notas dulces, amargas y algunas veces secas que conocemos hoy en día.

La historia de esta bebida se remonta cientos de años atrás y para entender su nacimiento, es importante saber que el ron nace de la extracción del jugo de la caña de azúcar, de este sale la melaza que tras su fermentación permite crear el líquido base para producir el ron.

Ahora regresemos muchos años atrás, a la Europa antigua del siglo XI en la cual se comenzó a recibir la caña de azúcar desde la India a Granada, donde se producía una “bebida fermentada” que muchos años más adelante tendría popularidad. El “Kill – Devil” o “Rumbullion” comenzó a dar la vuelta al mundo y en el año 1493 Cristóbal Colon introdujo a América la caña de azúcar, en este momento los esclavos comenzaron a descubrir un gran número de usos de esta planta, entre ellos la extracción de la melaza y su posterior fermentación.

Este gran “descubrimiento” se dio casi a la par en ambos continentes, pues los terratenientes de Francia e Inglaterra también descubrieron este producto que traería muchos beneficios para la economía, y así lo fue; para el siglo XVII era conocido como “Rhum” y para 1763 el destilado de la melaza ya era un producto de exportación desde El Caribe a la zona de Norteamérica e incluso al continente Europeo.

Pero este no fue el fin del proceso del ron, años después se comenzó a experimentar con el líquido para mejorar su sabor, descubriendo que al añejarse en barricas o barriles de roble americana este adoptaba ciertas propiedades organolépticas y un sabor característico, que es el que conocemos hoy en día.

Entonces si la planta base para la producción de ron proviene desde Europa, ¿Por qué decimos que esta es la bebida insigne de América? Muy fácil, si bien los cultivos de caña en Europa eran importantes, los esclavos de América Latina lograron plantaciones mucho más fructíferas, pues las condiciones climáticas de El Caribe permiten una calidad más alta de materia prima, lo que se traduce en un ron de mejor calidad que comenzó su vida como una bebida de “esclavos” para convertirse hoy en día en una de las bebidas alcohólicas más importantes del mundo.

Aunque los procesos de fabricación del ron hoy en día son mucho más industrializados, aún se mantiene toda esa pasión intacta para crear un líquido brillante y delicioso para cualquier paladar que se convierte en una de las mejores opciones para brindar por los grandes momentos.