Su incursión en la coctelería fue como el amor a primera vista, un flechazo inmediato: “Todo comenzó en una playa cuando vi una barra móvil haciendo cócteles tiki. Entonces dije: ¡Quiero intentarlo! Y me enamoré de esta hermosa profesión” revela. Desde entonces, han transcurrido tres años.

Ricardo Lugo, quien forma parte de nuestro #CelivecaCocktailClub, reside actualmente en Buenos Aires, Argentina. Allí, se ha convertido en todo un mago, capaz de combinar licores y sabores para crear inolvidables cócteles con el arte de la mixología. No obstante, también es barista, ya que se dedicada a las creaciones de bebidas basadas en café, usando distintos tipos de leches, esencias y licores.

— ¿Qué opinas del mundo de la coctelería tanto en Venezuela, como a nivel mundial?

En Venezuela se está expandiendo rápido la coctelería, está empezando a tener un auge. Cada día veo más venezolanos formándose como bartenders. Por su parte, a nivel mundial hay mucha técnica y amor por este arte, son impresionantes la creatividad y la pasión.

Al preguntarle sobre su licor favorito, Lugo no deja lugar a las dudas: “El ron es y será mí destilado favorito, y nuestro país tiene muy buenos rones”, asegura.

— ¿Tienes un cóctel favorito o de tu autoría?

—Mí cóctel  favorito es ese que hago con pasión y esmero.

Lugo ha participado en varias competencias, sin embargo, la recuerda con más cariño fue la de la Liga de Bartenders de Brukbar: “Allí puedes ser tú mismo, detrás de la barra. Por su puesto, se evalúa todo, pero es donde te puedes encontrar a ti mismo como bartender”.

Su rutina, al llegar a la barra consiste en preparar un buen café Expresso y luego algo de Flair: “Es como mí calentamiento”, comenta Lugo.

— Cuéntanos una anécdota detrás de la barra

—Una vez, competí disfrazado de Mago Merlín y fue tan apreciado el personaje que me apodaron así.

— ¿Qué mensaje le enviarías a los bartenders venezolanos?

—Qué nunca dejen de hacer lo que les gusta, que no les de miedo arriesgarse en un cóctel, que aunque digas esto con esto creo que no va, hay que probar, nunca se sabe y estás creando el próximo cóctel de la historia.

 

Por: Elvianys Díaz