El  bartender es un artista capaz de crear mezclas poéticas y sublimes con los licores, que pone su creatividad al servicio del paladar de sus comensales. En esta ocasión, en #CelivecaCocktailClub, conversamos con un joven talento venezolano: Napoleón Calzadilla, quien es BarManager de la cadena Radisson Blu, y desde Hamburgo, Alemania –donde reside actualmente- nos cuenta la historia de su primera década en el mundo de la mixología.

De la mesa a la barra. Sus primeros pasos para convertirse en bartender los dio luego de culminar la universidad: “Mientras esperaba el título y buscaba trabajo en mi área profesional empecé como mesonero en el bar Botafogo, en la ciudad de San Cristóbal, uno de los primeros locales de coctelería. Cada una de las personas que trabajan en ese local tenían un amor y respeto por este arte que me impresionó y llegué admirar mucho”, relata Calzadilla.

La pasión y el amor por la mixología resultaron tan contagiosos como un virus: “Una temporada, un bartender salió de vacaciones y me dieron la oportunidad en el bar, desde entonces, nunca más salí de la barra”, asevera nuestro talento Celiveca.

— ¿Tienes una rutina tras la barra? Cuéntanos algo curioso y particular que siempre realices antes de tu jornada.

—Siempre llego 30 minutos antes del turno para chequear  y rechequear todo.

Cuando se le pregunta a Napoleón por su licor preferido la respuesta no admite titubeos: “Licor de café. El favorito de mi abuelo. De los primero que probé me mi vida”, afirma con resolución. No obstante, cuando se trata de hablar de un cóctel predilecto de su autoría la respuesta no parece tan sencilla: “Tengo varios”, explica.

Sin embargo, hace énfasis en “El chamo”, un cóctel que lo llevó a galardonarse con la medalla de oro en la 22 Golden Cup en Taiwán 2018, en la que participaron 420 bartenders. La fruta favorita de su abuela, el color del agua de panela, el licor favorito de su madre, un sabor que degustó en Europa, el aroma a flores de su jardín y un licor muy venezolano, son los elementos que fusionó Napoleón para crear su cóctel ganador, a base de mango, brandy y ron.

Napoléon Calzadilla preparando “El chamo”

“Para esta creación quería representar un cóctel con un carácter fuerte, frutal y al mismo tiempo usar aromas suaves y florales muy representativos de mi ciudad natal. “El chamo”, representa el espíritu joven, fuerte, innovador y luchador que tiene cada uno dentro de sí”, explica Napoleón.

Receta

—4cl Ron añejo

—2cl apricot brandy

—1cl edelflower sirup.

—1clmango sitio.

—3cl Grapefruit juice.

—Flores de Azahar.

Al recibir la medalla de oro, Napoleón, como si se tratara de una película, logró ver el paso y las vivencias de su vida, hasta ese momento, mientras recibía la presea. “Me invadió el mayor sentimiento de nostalgia que jamás había sentido. Quedé completamente paralizado y al mismo comencé darle gracias a la vida por permitirme cumplir ese sueño”, confiesa.

Empezar desde cero. “Hace tres años y medio emigre de mi país por distintas razones. Al llegar al país que me acogió viví una situación muy dura: estuve en la calle más de dos meses y medio sin comida, sin bañarme, sin nada y cuando creí todo perdido una oportunidad como bartender se me dio de nuevo, la aproveché y volví”, relata sin amilanarse.

Napoleón revela que rememoró ese episodio duro de su vida, mientras recibía la medalla de oro.  “Le agradezco a todas esas personas que me ayudaron y me dieron una mano amiga.  Sin su ayuda no sería posible esto”, afirma.

— ¿Qué opinas del mundo de la coctelería tanto en Venezuela, como a nivel mundial?

—La coctelería mundial es  un universo en constante desarrollo y evolución que siempre trata de adaptarse a las cada vez más competitivas exigencias mundiales. En Venezuela, sin embrago, dada la complejidad de la situación que se vive actualmente la coctelería ha motivado a que los ha bartenders venezolanos seamos más ingeniosos, competitivos  y con una capacidad de resolución de problemas grandiosa.

— ¿Qué mensaje le enviarías a los bartenders venezolanos?

—Les repetiré los consejos que siempre he escuchado y llevado a cabo de los grandes bartenders venezolanos que hoy en día son internacionales: Un bartender  debe de ser primeramente un perfecto anfitrión y cuidar de su  espacio de trabajo como cuida su casa.  Para recibir bien un huésped-cliente debemos tener una bella sonrisa, curiosidad y buenos oídos para saber que va buscando dentro de nuestro local. Resumiendo en pocas palabras resiliencia, don de gente, sentido de equipo, pasión por lo que hace y disfrutar con ello y de ello.

Por Elvianys Díaz